Sunday, January 24, 2016

Gerardo Reyero "Freezer" cautivó a jóvenes en la convención de anime




Gerardo Reyero, actor de doblaje
El actor de doblaje, Gerardo Reyero llegó desde México a Oruro para participar en la convención de anime, donde cautivó a los jóvenes con la interpretación de su personaje "Freezer" de Dragón Ball Z, esta actividad que es organizada por el grupo Nation Kyoudai y se desarrolla en la Casa de la Cultura "Javier Echenique", comenzó ayer y concluirá hoy.

Ayer se realizó una conferencia de prensa, donde participaron diferentes jóvenes de programas juveniles que difunden animes, el actor brindó algunos detalles sobre el trabajo que realiza al dar vida a diferentes personajes de anime entre otros.

Reyero manifestó que para hoy se programó la conferencia sobre doblaje, donde se explicará de qué forma se realiza este trabajo, además se dará vida a los personajes de las caricaturas y los animes para que los jóvenes practiquen de forma directa con ellos.

Señaló que desde hace 27 años se dedica al doblaje, pues inició su carrera en 1989, a lo largo de su trayectoria como actor rescata diferentes experiencias tanto divertidas como terribles.

Mencionó que al principio, cuando acudió por primera vez a una convención de anime, donde Dragón Ball Z tuvo su boom no entendía por qué la gente se creía un personaje más, vestían como los animes y parecían todos locos; no obstante después poco a poco entendió el valor que tienen este tipo de eventos.

Argumentó que son actividades sanas donde acuden los jóvenes y adolescentes, a disfrutar sin alcohol.

Además aseveró que aunque algunos critiquen los animes porque contienen escenas de violencia, esto no es así porque se trata de la lucha del bien y del mal, que hasta en la Biblia está escrita, además el bien siempre gana y los personajes enseñan buenos valores de amistad, compañerismo, paciencia, disciplina.

Asimismo brindó algunos detalles de cómo llegó a ser actor de doblaje, refirió que lo primero es estudiar actuación, porque cada uno de los personajes que interpreta requiere de su caracterización propia, no puede compararse Freezer con Capitanazo, o la "Mascara".

Su personaje favorito es V de Venganza porque comparte su filosofía, pues es un alguien que hace lo que dice y piensa, además indicó que si bien él se venga de las personas que le hicieron daño, no tiene una rebeldía sin argumentos, sino se queja pero hace algo para revertir la situación.

"Es la primera vez que visito Bolivia y me encantó, ayer me llevaron a tomar api, que me gustó mucho y un pastel que lleva queso, lo disfrute, solo por el api Freezen no destruirá Oruro…" finalizó.

Entre algunos de los personajes que da vida Reyero están: Freezer de Dragon Ball Z, La Máscara, V de Venganza, Reverendo Alegría de los Simpson. Por su parte Jhovana Cruz, quien es parte del grupo Nation Kyoudai sostuvo que la actividad tiene por objeto reunir a las personas que gustan de los animes, por ello se trae a "Freezer" que es un personaje de Dragon Ball Z.

Aseguró que existe gran expectativa por la conferencia de Gerardo Reyero que se brindará hoy, así como por las diferentes actividades que se desarrollan dentro la convención.

Monday, January 18, 2016

El movimiento económico tras el K-Pop

Detrás del fanatismo por la cultura asiática se ha originado la comercialización de material, ropa y recuerdos que tienen que ver con este movimiento cultural.

En Cochabamba se han abierto al menos cinco tiendas que distribuyen desde discos hasta maquillaje para las y los K-Poperos. Están situadas, en su mayoría, en la avenida San Martín.

Los clientes pueden hacer allí pedidos exclusivos a las personas que viajan de manera frecuente a Corea del Sur, con la finalidad de proveer a los jóvenes los artículos más requeridos.

Una peluquería dedicada al K-Pop y una escuela exclusiva para el aprendizaje del coreano están incrementando el comercio en torno a esta nueva tendencia.

Lo mismo sucede en el caso de los animes. Al menos dos tiendas situadas en proximidades de la Universidad Mayor de San Simón facilitan a los jóvenes y adultos todo lo relacionado con el mundo de la animación japonesa.

En el caso de los cosplayers (quienes utilizan disfraces), conseguir la indumentaria resulta una tarea tan difícil, que en muchos casos obliga a los fanáticos a realizar compras por internet o entre amigos que se dedican a la misma actividad.

Otra alternativa es fabricar o modificar sus propios atuendos para caracterizar al personaje que imitan.

Jaji: “El anime me salvó de estar en las calles”

Ismael, o Jaji, como es conocido entre sus amigos, ha pasado un poco más de la mitad de su vida admirando el anime (animación japonesa).

A los nueve años, cuando sus amigos jugaban con la pelota para distraerse, Jaji comenzó a ver sus primeras series de anime a sugerencia de un amigo que era mucho mayor que él. Su compañero ya se había convertido en fanático de las series.

Las primeras series que vio estaban en formato VHS (sistema de video casero). Jaji rememora que en esa época era muy difícil conseguir series en ese tipo de formato y solamente algunos conocidos suyos le podían proporcionar.

“Yo estaba pasando por una etapa muy complicada en el ámbito familiar y recuerdo que en ese tiempo no sabía qué era un anime. Comencé a verlo recién por curiosidad”, afirma.

La primera serie que vio fue “La Liga del Dragón” y después “Dragon Ball Z”.

Cuando tenía 10 años, el funcionamiento de un videoclub, que proporcionaba el material de anime, fue para Jaji la apertura a un mundo más amplio del anime.

MARATÓNICO

Jaji confiesa que hubo un tiempo en el que se encerraba durante días en su cuarto, con el objetivo de ver una serie completa de animes, sin interrupciones.

Cada serie de anime tiene como promedio entre 30 y 40 capítulos.

Cada uno de los capítulos tiene una duración de 20 minutos. Jaji solía adelantar las presentaciones de cada nuevo capítulo para terminar de ver la serie el domingo por la noche, cuando comenzaba el sábado por la mañana.

El anime se convirtió en el pasatiempo más importante de Jaji, cuando éste todavía era muy joven. Compartió pocas jornadas de juego con sus compañeros de colegio y sus primos, pues prefería estar frente al televisor para ver sus series favoritas.

“Cuando comencé, era muy difícil obtener información del anime, porque poca gente sabía y entendía de este arte”, confiesa.

¿Pero por qué su gusto por el anime? Para Jaji, los personajes de cada serie tienen un mensaje claro que va profundizándose en la audiencia.

“Lo que más me atrae es el contenido y el argumento que tienen. Muchas veces, como niño o adulto, puedes llegar a identificarte con los personajes que demuestran fortaleza, interés por lograr el éxito y no se dan por vencidos”, agrega.

PRODUCCIÓN PROPIA

Jaji se animó a producir sus propios dibujos con historietas, conocidas como mangas.

Junto con un amigo lograron reunir dinero para imprimir dos revistas de historietas.

“Éramos muy malos dibujando, lo reconozco, y la revista lastimosamente no tuvo éxito, pero es algo que todo fanático de anime al menos debe intentar una vez”, menciona.

Recuerda esa etapa como una parte muy emocionante de su vida por los desvelos que pasó buscando las historias y poniendo nombres a sus personajes para su revista que era distribuida de manera gratuita para incentivar en otros jóvenes el gusto por el anime.

Su objetivo era llegar a obtener la popularidad de La Infanta una revista de manga de origen cochabambino muy demandada en el país.

El MUNDO DE JAJI

El fracaso con su revista de manga fue para Jaji solo un tropiezo en su vida, como fanático del anime.

Ahora pasa más de 10 horas diarias rodeado de todo tipo de productos que tienen relación con el anime en su tienda comercial situada en la calle Oquendo entre Sucre y Bolívar.

Peluches, DVDs, pósters, mochilas, prendas de vestir, tazas y ropa con los personajes de las series japonesas son los compañeros de todos los días de Jaji.

Los productos son originales e importados desde el Japón. Una tienda en La Paz se los proporciona.

A los 23 años, este joven graduado en Ingeniería de Sistemas y productor y locutor radial decidió probar suerte en una empresa privada, pero se dio cuenta que lo que quiere hacer el resto de su vida es estar involucrado con su fanatismo por el anime.

“No tengo buena vista. Reconozco que me la dañé por ver tanta televisión y la computadora. El trabajo como ingeniero no estaba funcionando para mí por ese lado”, afirma.

En el mundo del anime, o de los otakus como también los llaman, Jaji es uno de los fanáticos más reconocidos. Las personas que gustan de este pasatiempo lo visitan incluso para pedirle consejos acerca de las series, los personajes, los pósters y todo lo que se puede adquirir en el mundo del anime.

“Mi madre está tranquila y contenta con lo que hago. Ahora tengo responsabilidades que cumplir con el negocio y también un título como profesional”, señala.

Además, dedica un tiempo extra para asistir a los eventos organizados por los fanáticos del anime y por cosplayers para hacer filmaciones y luego editarlas, de modo que queden como parte del material que siempre quieren poseer las personas que gustan de la cultura asiática.

Su mayor sueño es conocer algún día el Japón. Asegura que ahorrará para llegar hasta la cuna donde se crean los personajes que idolatra.

“El significado personal del anime para mí es netamente de entretenimiento. Hay papás que vienen acá y dicen que sus hijos de 10 años solamente quieren ver estas series y yo no lo veo como algo malo. Considero que es preferible que los chicos de esa edad tengan un pasatiempo sano a que estén consumiendo drogas u otras cosas. A mí el anime me salvó de estar en las calles”, confiesa.

¿CÓMO IDENTIFICARLOS?

Jaji tiene un tatuaje que dice Japón en el brazo izquierdo y es símbolo de uno de los grupos musicales que le gusta de ese país.

No obstante, éste no es un símbolo que lleven los fanáticos del anime, él lo hizo por gusto, pues por lo normal los fans del anime no tienen una característica que los identifique.

Ellos simplemente gustan de las series y de sus personajes. Como cualquier adolescente, en algunos casos llenan sus habitaciones de recuerdos como pósters, peluches, adornos o usan algunas poleras relacionadas con esta afición.

Sin embargo, hay también personas que no hacen nada de esto y simplemente ven las series.

Jaji afirma que un 10 por ciento de sus clientes es estudiante de colegio. El resto asiste a la universidad y son personas adultas.

Manifiesta que para ser fanático del anime no hay edad y que incluso conoce a empresarios y padres de familia que gustan de este pasatiempo.

“En Cochabamba son miles de personas a las que les gusta el anime. No es un pasatiempo fácil cuando uno empieza a crecer porque hay muchas personas que no lo entienden”, agrega.

Por ejemplo, para él los tiempos han cambiado. Pasó de ver una serie completa en dos días a verla en un mes. Sus actividades ya no le permiten invertir tanto tiempo en la televisión y ha optado también por comenzar a escuchar a los grupos musicales relacionados con las series.

El K-Pop más que un baile es una nueva forma de vida

Los fanáticos de los grupos surcoreanos tratan de imitar a sus cantantes mediante el baile, vestimenta y aspecto físico. Se agrupan y participan de eventos en los que compiten. Ser un K-Popero requiere de mucha destreza e interés para recrear un estilo propio. La mayoría de los padres apoya esta tendencia porque, aseguran, es una ocupación sana.

Al despertar, lo primero que aprecia en su habitación Nicol, una joven de 20 años, son los pósteres del grupo surcoreano SS501 y de su ídolo Jung Min.

Su cuarto está cubierto con fotografías de los jóvenes que han cambiado su forma de vida adolescente.

Desde que era una quinceañera, Niki, como la llaman sus amigas, sigue el fenómeno K-Pop (música popular coreana, por sus siglas en inglés), que está causando furor en grupos de adolescentes de varios países.

Su fanatismo comenzó al ver una novela surcoreana a sugerencia de una de sus amigas. Así conoció toda la tendencia K-Pop y empezó a indagar todos los detalles sobre ese “nuevo mundo”.

Para entonces ya existía en Cochabamba una de las tiendas más grandes de productos coreanos, Casa Corea, que provee a los jóvenes de todo el material K-Poper, desde novelas hasta ropa.

Niki fue adquiriendo poco a poco todo el material y convirtiéndose en una fanática de la tendencia.

Hace tres años aprendió a bailar viendo los videos de sus ídolos e imitando los pasos, tarea que le demora hasta un mes para perfeccionar una coreografía.

Las puertas de su casa se han abierto para los ensayos del grupo de baile Light Stick, del cual forma parte y es uno de los más conocidos de la ciudad por haber obtenido premios en competencias departamentales y nacionales.

En dos oportunidades, ella y siete chicas más del grupo fueron reconocidas por la embajada de Corea en Bolivia que también organiza este tipo de eventos.

Los papás de Niki son también parte de la familia K-Popera. La apoyan en todo y ayudan con la vestimenta y el maquillaje para cada una de sus presentaciones. Y es que en el mundo del K-Pop estos dos últimos aspectos son imprescindibles, tanto en chicas como chicos.

“Cuidamos mucho nuestra apariencia y tratamos de parecernos lo más que se pueda a nuestros ídolos en cada presentación”, afirma Niki, quién usa bbcreams y blanqueadores de rostro como las coreanas. También utiliza lápiz negro para dar el aspecto rasgado a sus ojos.

Cuando asiste a sus clases de Diseño Gráfico, carrera que cursa en la Escuela de Bellas Artes, lleva en su mochila llaveros con fotografías de sus ídolos. Éste es un distintivo clásico de las y los fanáticos de este fenómeno. Y más que por su ropa se los identifica por portar este accesorio siempre.

“Me gusta el K-Pop porque es multifacético. Bailo y me perfecciono en este arte, es algo sano, no está relacionado con fiestas ni bebidas, no hay nada de malicia en esto”, menciona.

Uno de los sueños que quiere cumplir es salir al exterior a participar de concursos. Para ello, su grupo promociona las coreografías que realizan en su fanpage y en Youtube, donde también esperan que sus ídolos las vean.

EL COSTO DEL K-POP

Ser K-Popero no es tarea fácil para adolescentes y jóvenes, pues su fanatismo y la conformación de un grupo tiene precio.

El dinero se invierte sobre todo en el alquiler de los lugares de ensayo, los trajes y su arreglo personal para cada presentación.

Kelly, una k-Popera de 21 años, quien también pertenece a Light Stick dice que gasta aproximadamente 200 bolivianos para cada evento.

“Como nosotros todavía dependemos de nuestros padres no es fácil conseguir el dinero, pero hacemos esfuerzos para ahorrar”, agrega.

Algunas veces las plazas se convierten en una alternativa para sus ensayos, debido a que pagar una hora de alquiler en un salón les cuesta 15 bolivianos por grupo.

Para aminorar gastos en la vestimenta, algunos optan por adecuar las prendas con las que ya cuentan al traje que quieren usar.

Pablo, de 24 años, es también uno de los más antiguos en el mundo K-Poper. A los 20 se inició en el baile y hace tres años conformó el grupo Dance Beats junto con siete jóvenes de entre 19 y 24 años.

Como grupo no solamente se desempeñan en el escenario, también han sido jurados de concursos en Cochabamba, Sucre y Tarija participando de una treintena de eventos.

Aunque Pablo no quiere dar detalles de los gastos que realiza, reconoce que ser K-Poper tiene un precio, sobre todo en el aspecto físico.

Él y sus compañeros se preocupan por estar delgados siempre y parecerse a sus ídolos lo más que puedan. Por ello también cuidan que su piel no tenga manchas y sea clara al igual que los varones coreanos que se preocupan por este aspecto.

En el caso de los chicos, es algo muy común teñirse el pelo de colores fuertes como el rojo, amarillo y anaranjado. Este proceso les puede costar hasta 200 bolivianos por evento. Algunos se pintan hasta dos veces, pues luego de su presentación vuelven al color natural de su pelo.

Pablo, por ejemplo, tiene el pelo oscuro y lo tiñe de color amarillo para parecerse a Hyunseung del grupo Best. El tinte lo deja solamente por unos días y vuelve a su color natural.

Algunos de sus compañeros de grupo prefieren dejar su pelo del color de su ídolo al que imitan. Dicen que poco a poco la sociedad se ha acostumbrado a la cultura K-Pop y saben que su aspecto es parte de un fanatismo sano.

“Mis papás me apoyan en todo. Bailo desde que era pequeño y ellos saben que me gusta hacerlo”, puntualiza.




Monday, January 11, 2016

Anime Party 1.1 eligió a su ganador

Manuel Andrés Lozada, de Santa Cruz, fue el ganador del concurso nacional de Cosplay con el personaje de Tirion Vadin de Warcraft en el Anime Party 1.1, que concluyó ayer en el coliseo Julio Borelli Viterito. “El ganador de Cosplay se irá a Brasil a representar a Bolivia en un concurso con otros países”, agregó Juan Carlos Erquicia, uno de los organizadores del evento, que celebra la música y cultura asiática.

En el espectáculo se presentaron una veintena de participantes de distintas ciudades de Bolivia. Además, 80 grupos bailaron ritmos asiáticos y se realizó un concurso de karaoke. “Han sobrepasada las 6.000 personas que nos han visitado el sábado y domingo. Estamos muy contentos por los resultados de esta actividad”.

Los atuendos que se presentaron en el concurso fueron realizados de manera artesanal por cada participante y se valoró la creatividad y el acabado. “Nos sorprendió la creatividad y se eligió al mejor”, añadió Erquicia.

Sunday, January 10, 2016

Música y videojuegos coreano-japoneses toman la urbe paceña

Jóvenes, llegados de gran parte de Bolivia, que gustan de la música coreano-japonesa y de los videojuegos, comparten sus experiencias y habilidades en la décima versión del Anime Party. El encuentro, que se realiza en el coliseo Julio Borelli, comenzó ayer y concluye hoy con la premiación a los ganadores de las diferentes competencias.
Uno de los organizadores, Juan Carlos Erquicia, conductor del programa Planeta Gamer, informó que de todas las competencias, el ganador del cosplay (demostración de disfraces originales con inspiración en dibujos animados, héroes de películas o artistas coreanos) ganará un viaje con todos los gastos pagados a Brasil, donde participará de un evento similar, en junio próximo.
El segundo galardón buscado por los jóvenes es el trofeo en videojuego. Para ello tienen que ganar a sus rivales en los juegos Street figther, Mortal combat X, Tekkern tag, Pokemon, Smashbors y otros.
El ganador participará, con todos los gastos pagados, en una competencia que se realizará en Potosí, hasta donde llegarán jóvenes competidores de Perú, Chile y Argentina. La actividad se realizará también a medio año.
Baile y barras
Pero el concurso central que despierta pasiones de los participantes del Anime Party es el baile. Ayer fue la jornada de la música y el baile coreano y hoy será del japonés. Los organizadores habilitaron dos escenarios para dar rienda suelta a sus aptitudes en el baile y el aliento de las barras. Todo será proyectado en pantallas gigantes.
Hoy, también habrá música y baile coreanos, pero se destacará la cultura japonesa y sus mejores exponentes tomarán el micrófono en el concurso del karaoke.
Si uno ingresa al Borelli Viterito respira cultura coreana y japonesa. Hay puestos de venta en el coliseo donde se puede adquirir souvenirs (llaveros, tazas, manillas, etcétera), ropa, maletas y comida de ambos países. Libertad Alí, una de las vendedoras de souvenirs, dijo que el evento creció tanto que ya está por la undécima versión.
Alí recordó que todo empezó en la Universidad Pública de El Alto, donde destacó la creatividad de los participantes en el cosplay. Añadió que muchos jóvenes se "apropiaron” de algunas canciones asiáticas, como 2 en1, Girls Generation, Wonder Girls, más bailadas por las mujeres, y Super Junior, Exo, Jxj Dbsk, Psy, gustados por los varones.
Estos temas musicales hacen mención al amor, a "pasarla bien”, a la fidelidad y también al rompimiento de las relaciones afectivas.
Si un visitante, después de observar tanta cultura coreano - japonesa quiere tomarse un refresco o comer algo, se encontrará con puestos en los que se puede disfrutar de galletas coreanas, de sushi o hot dog con aderezos coreanos. También puede deleitarse con un té verde con leche o licor de arroz traído desde Japón.

Friday, January 8, 2016

El anime festeja

Hayao Miyazaki, máximo referente del anime (dibujos animados japoneses) según los entendidos, se encuentra cumpliendo 75 años de vida. Creador de clásicos como ser: "El viaje de Chihiro", "La princesa Mononoke", "Mi vecino Totoro" y "El castillo ambulante", el trabajo de Miyazaki lo ha llevado a la fama mundial por hacer que la animación sea vista como una expresión artística más que ser solo un género. Y su influencia es tal que es considerado por muchos como el Walt Disney de Japón.

Clásico imperdible. "El Viaje de Chihiro", cinta que ganó el Oscar en 2002 como mejor película de animación (convirtiéndose en el primer anime en ganar en esta categoría), es un largometraje que narra las aventuras de una niña de diez años llamada Chihiro Ogino, quien junto a su familia se encuentra a mitad de una mudanza, sin embargo, con el pretexto de ahorrar tiempo, su padre toma un atajo y quedan perdidos, entonces llegan a un extraño túnel y al atravesarlo descubren una ciudad abandonada.

Su legado. Para Andrés Ibáñez, animador boliviano, el trabajo de Miyazaki destaca por la naturalidad de su obra. "Utiliza poco 3D, herramienta que es utilizada en la actualidad por el anime, y se inclina más por la animación tradicional. Esto le ha dado el reconocimiento".